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dilluns, 17 de juliol de 2017

TC 38 & MM 88 Indiana Jones and the Temple of Doom



Ya están empezando a promocionar la que dicen será el cierre definitivo y aprovecharon que Harrison Ford andaba de cumpleaños para dar salida a los cientos, miles, cientos de miles de dimes y diretes con que nos van a bombardear hasta que llegue la fecha del estreno.

Por curiosidad y falta de memoria, busqué en la red las fechas de estreno de las anteriores y en un enlace súbitamente me aparecen los títulos de crédito que me parece recordar había buscado infructuosamente antaño.

Recuerdo que cuando vi los títulos de crédito no podía dar ídem a lo que contemplaba:





Si fuésemos malos -muy buenos no somos, hay que reconocerlo- podríamos afirmar, por lo bajini, que esta ocasión ha sido lo más cerca que ha estado Spielberg de dirigir un musical y desde luego, de original, nada, lo cual tampoco es tan extraño. Aún así, ese inicio resulta prometedor, como siempre... y hay que reconocer que Kate Kapshaw no canta mal.







12 comentaris :

  1. Este inicio es estupendo. Y un claro contraste con el anterior (que de crío me chifló). Lo único que no me gusta es cómo aparecen los títulos de la peli y los rótulos delante de Kate cuando canta. No es original porque es un claro homenaje a los clásicos. Y qué bien suena Cole con Willams aunque sea en chino!"!!

    Un saludito.

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    1. Estoy de acuerdo contigo, David: también preferiría que nada me tapara a Kate cuando canta o cuando hace que baila...
      Lo de los homenajes es una buena salida, ciertamente, lo mismo que asegurar que, atendida la época, 1935, en un negocio semejante se pirrarían por las coreografías del cine de los treinta, sí....
      Un abrazo.

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  2. Suscribo lo de estupendo. Y la maldad. Tocar ese palillo de los musicales, está bien. ¡Menuda mezcla, Cole y Mr. Williams. Otros con peores o mejores miembres han hecho cosas regulares tirando a malas.
    ¡Qué grande Indi ! Y qué cine tan divertido... en su momento me lo pasé genial... y se puede repetir la experiencia.;)

    Besos. Milady

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    1. Desde luego, Milady: le quitamos a la saga Indy todas esas pretensiones que algunos han querido otorgarle y nos quedan unas películas divertidas, con momentos muy acertados y otros no tanto: la ventaja es el uso de un humor que le otorga cierta lejanía paródica.
      Lo de repetir es bien fácil: hace años tengo un estuche con la trilogía. De la cuarta ya largamos en su día y de la quinta no sé, no sé... ;-)
      Besos.

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    2. Tambien tengo ( por suerte ) los dvds...de modo que, como no soy de las que busca "trascendencia" en un cine que tiene el mérito de conectar con mucha gente y hacerla disfrutar, me propongo revisarla en cualquier momento...anything goes!

      Gracias por refrescarnos la memoria.

      Otro beso

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    3. Aprovecha esos tres, Milady, porque me temo que las prosecuciones no van a dar la talla...
      Besos.

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  3. Mi querido Josep, este tema musical es de un clásico del gran Cole Porter titulado “Anything Goes”, y este arranque musical es horroroso, toda una copia de los grandes musicales, pero muy torpe. Aquí asistimos al cinemascope y vemos los laterales de la pantalla completamente vacíos. Spielberg viene de la televisión y trabajó para la televisión. Este chico imberbe nunca fue al cine de pequeño; todo lo vio a través de la tele. Ya sabemos que Lucas quería una película a la manera de serie B, y sabía lo que quería, pero ojo, este tipo no sabía que las buenas películas de la serie B, tenían buenos guiones. Con Indiana Jones la descripción de un guion se va al garete para pasar a reflejarse en la planificación detallada de un story-board cada vez más completo icónicamente y menos literario. Indy en un pálido reflejo de los grandes personajes de la literatura de aventuras del siglo XIX y principios del XX. Indy es el Allan Quatermain de H. Rider Haggard, inventor del subgénero “mundo perdido”, que luego Conan Doyle lo tomaría para escribir esa maravilla que es “El mundo perdido”, que a la vez inspiraría otra maravilla cinematográfica titulada King Kong. Haggard escribió muchas novelas excelentes de este género aventurero cuando el mundo todavía no estaba del todo descubierto. Quatermain es un personaje aventurero lleno de contradicciones y complejidades, que es lo que lo hace rico en matices. Haggard escribió su obra maestra “Las minas del rey Salomón”, a los veintiséis años. Siempre recomiendo esta lectura fascinante y siempre llevada al cine de la manera más estúpida, tanto en 1950 por Andrew Marton con el estirado de canosas sienes Stewart Granges, como la de 1985 de J. Lee Thompson con el panoli de Richard Chamberlain. Lucas y Spielberg recrean el parque temático moderno en detrimento de un subgénero la mar de interesante. Yo pregunto: ¿Alguien sabe algo del maravilloso libro de Sir Henry Stenley “En busca del doctor Livingstone”? ¿Alguien recuerda esa maravilla de “Las Montañas de la Luna”, de Sir Richard Burton (no el actor) sino ese viajero aventurero que existió de verdad y que se fue en busca de las fuentes del Nilo? ¿Alguien conoce “El sueño de África” de Javier Reverte? ¿Alguien sabe quién fue Percy Fawcett? El último viajero victoriano que buscó empecinadamente El Dorado. Un gran libro basado en su vida: “Z la ciudad perdida”, de David Grann y película recientemente estrenada con el mismo título. Por el amor de Dios, ¿ahora estamos condenados a ver al viejo Harrison Ford en esas franquicias interminables, incluyendo Blade Runner? Ahora con el calor me zampo de nuevo estos libros de Stenley, Burton, Haggard, Doyle, Grann. Me adentro en la espesura de la selva, en la ciudad perdida cuando éramos niños en nuestras lecturas. Caminas durante días por la selva y, de repente, te das de bruces con una enorme ciudad cubierta de hojarasca y maleza, templos, estatuas, joyas enterradas… en ese abismo verde; título de la última novela del gran Manuel Moyano… Indy que se quede en Disney World, en los cartones que envuelven las hamburguesas de los McDonald’s y en los videojuegos.
    Me parece que suenan tambores a lo lejos... no, es mi corazón... son las páginas de La isla misteriosa...

    Un fuerte abrazo, amigo mío.

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    1. Ese arranque, amigo Paco, despierta la maldad acechante en todo cinéfilo y le aleja del mero disfrute de un producto que no debemos caer en la tentación de adjetivar más allá de entretenimiento: tú, que tienes mejor memoria que yo, sin duda recordarás que algunos críticos de la época se empeñaron incluso en resaltar profundidades filosóficas en la lucha del bien y el mal a cargo del cornudo oponente del protagonista: para mí, su peor defecto es la implantación de la moda de usar un coprotagonista menor de edad, por aquello de captar -y fidelizar, supongo- a una multitud de renacuajos que chillaban como posesos en las escenas de acción trepidante.
      Me pones unos ejemplos literarios que desgraciadamente conozco sólo de oídas: ni siquiera sabía de la existencia de novela alguna cargada sobre los hombros de Allan Quatermain, realidad que imaginaba pero que nunca comprobé; ciertamente, las dos películas que mencionas las he visto en la tele arrancar, pero nunca he podido verlas enteras, tal ha sido el aburrimiento: se intuye que ahí hay una historia, pero...
      Me temo que hay dos verdades inamovibles: el anciano Harrison cobrará su cheque por darnos pena y este año tampoco vamos a ver la versión definitiva de La Isla del Tesoro, ni siquiera de las Aventuras en los Mares del Sur, porque hay aventuras, querido Paco, que únicamente podemos disfrutar a través de la lectura quieta, como muy bien sabes tú.
      Un abrazo.

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  4. Es verdad que lo del acompañante menor es un error.

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    1. No por el crío: los guionistas tienden a presentarlos de forma insufrible. Pretenden imitar a los clásicos y no lo consiguen.

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  5. Pero también por el crío. Acerca al personaje más a otra cosa que no iba con el primer Indiana Jones. Un niño en situaciones de peligro vale para un tebeo o una peli de aventuras como esta...pero si quitas al niño, le da un tono más... no sé si llamarlo serio o cómo...pero en la primera no te imaginas que se vaya a una misión como la del arca acompañado de un niño.

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    1. Yo creo que es cosa del tratamiento del personaje, aunque sin duda el joven actor influya. A modo de ejemplo, recuerda a la niña Natalie Portman en peligro acompañando a Leon, el profesional: esa niña no da grima, y el acompañante de Indy, Talon creo recordar, de memoria, es un pelmazo gritón insoportable...

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